Las normativas en materia de prevención de riesgos LEY 31/1995, recomiendan la utilización de revestimientos que cumplan unas
características específicas para cada uso.
Estas pueden ser: efecto antideslizante, resistencia al desgaste, erosión, abrasión, productos químicos, antiestáticos, con
certificados de potabilidad o para contacto con alimentos...
La ventaja de utilizar un revestimiento continúo a base de resinas son amplias, por su elevada resistencia superior al hormigón,
por que impiden la formación de focos bacterianos, porque evitan la aparición de manchas en el suelo, etc...